Vender para creer.
Carlos Sánchez-Ferragut , Director Comercial de esRadio Málaga (88.6FM) se marca un programa dedicado a la comunicación que se emite todos los miércoles de 7 a ocho de la tarde, con la participación de la más diversa fauna del ecosistema comunicacional. A nosotros nos dió barra libre para contar lo que nos viniese en gana con motivo de la festividad de hoy. Le enviamos esto:
Pues sí, en este 25 de la cuesta de enero, muchas felicidades para los y las mártires de la publicidad. Acá en Bypass pasamos por alto el festivo y seguimos a pie de tecla, pantalla y ratón, porque tal como está el sector más que festejar el patrono, celebramos tener mucho que anunciar.
Recordaros que San Pablo también es el patrón de los redactores por su afición a las epístolas siendo el precursor del marketing directo. Sus dotes de persuasión adquiridas como recaudador de impuestos debían de ser notables. Con la iluminación del converso se abrazó a la cruz y renovó profundamente el cristianismo, dándole un sentido universal. Incorporó la tradición helenística de Alejandro Magno, no el del brandy, el del imperio.
San Pablo hoy sería un buen brand manager pues gestionó su empresa sentando las bases de la nueva religión, dotándola de una visión global que ha permanecido hasta hoy.
Este concepto, que espero no te parezca irreverente. No es innovador, en publicidad en cuanto a ideas poco hay de nuevo y demasiado olvidado. De hecho Tony Segarra en una entrevista en los años noventa, venía a contar que el cristianismo ofrecía el mejor beneficio: la vida eterna, un logo inconfundible: la cruz, un manual de instrucciones excelente: la Biblia, una sede impresionante: el Vaticano, una red de distribución extensa con una parroquia en cada barrio y una plantilla de agentes bien preparados. Encima creer es gratis.
Sintetizando: los católicos contamos con el producto, el precio, la plaza y también con una reñida competencia y en lo que fallamos es en la promoción, o el enfoque al cliente, o con mi mala cabeza creí entender algo similar.
Lo irrefutable es que las marcas se acuerdan de la publicidad cuando el mercado truena. En radio, televisión, Internet incluso en soporte exterior, paradójicamente en Brasil, en Sao Paulo, para más inri, desde el año 2006 un alcalde visionario prohibió las vallas publicitarias.
Perdona que trivialice con estos asuntos, pero es que últimamente se ningunea nuestra profesión y este gremio es clave para mantener y generar puestos de trabajo, no solo en las agencias y afines. La publicidad ayuda a prosperar a los anunciantes. De una buena campaña, de un presupuesto acertado en comunicación depende el éxito o fracaso de un plan de negocio, y de las ventas nos guste o no depende el crecimiento del empleo.
Yo sí creo en la publicidad ¿y tú?
Feliz día.









